QUOKKA, EL ANIMAL MÁS FELIZ DEL MUNDO

Published on by Errant

¿Conocíais a este animalito tan adorable con nombre que parece sacado de la Guerra de las Galaxias?

Os confieso que yo no. Acabo de enterarme de que existe una cosita tan simpática como este marsupial… que no sé cómo se le ocurrió a sus descubridores llamarle rata… por favor, ¡con lo majo que es!

Pariente de los canguros y los wallabies, este marsupial tiene el tamaño de un gato grande, son muy juguetones, curiosos, atrevidos, y muy sociables, también con los humanos.

Estos pequeños simpáticos, al igual que sus parientes más conocidos, son originarios de Australia y su nombre se lo pusieron los nativos de allí. Como os comentaba, los primeros europeos en ver estos animalitos fueron unos navegantes europeos llamados Samuel Volckertzoon y Willem de Vlamingh, que al verlos los muy bestias pensaron que eran ratas gigantes, por lo que llamaron a la isla “Rotte nest” (“Nido de ratas”) que derivó posteriormente en Rottnest Island. ¿Os lo podéis creer?.

 

Estos regordetes animalitos son de pelo marrón grisáceo, tienen las patas cortas, cola pequeña, orejas redondas y unos ojitos chispeantes que me recuerdan a los de Tambor, el conejito de Bamby. Puede pesar entre 2,5 y 5 kg. y mide entre 40 y 90 cm. de largo, con una potente cola de unos 25 a 30 cm., la cual les permite saltar como hacen sus parientes los canguros, y moverse con gran destreza por los túneles que excavan en la tierra. Además también trepan a los árboles, ¿hay algo que no se pierdan por explorar estos pequeñines?

 

Son herbívoros, y la mayor parte de la hidratación que necesitan proviene de las hojas que comen, aunque esta especie puede permanecer largo tiempo sin comer ni beber, son muy resistentes, y su media de vida son 10 años. Las hembras tienen una sola cría al año y su gestación dura un mes. La mamá llevará a su cría en su bolsa durante sus primeras 25 semanas de vida, y después aunque salga de ella deje de estar tan protegido, continúa mamando por lo menos durante diez semanas más.

 

Son sociales, viven en comunidades que pueden oscilar entre los 25 y los 150 especímenes, y su sociedad se organiza alrededor de los machos dominantes. Estos animalitos son nocturnos, seguramente por la gran cantidad de depredadores que tienen los pobrecitos, perros, gatos, zorros, aves grandes, dingos… ¡todos a por los quokkas!… ¿será por esto que se hicieron nocturnos y aprendieron tan bien el arte del escapismo?

Su hábitat es bastante reducido, solo podemos encontrarlos en Australia y sus islas occidentales, así que esta especie se considera “vulnerables” en la lista de especies en peligro de extinción. Por si fuera poco, además de encontrarse solo allí y ser una población reducida, su hábitat se degrada y corre peligro y esta comunidad de simpáticos marsupiales están sufriendo un impacto negativo por el aumento del turismo, ya que al parecer en los últimos años, los quokkas se han convertido en atracción popular de aquella zona y todos quieren ir a conocerlos. Actualmente se estima que en Rotness habrá alrededor de 8.000 a 12.000 quokkas.

Y no es de extrañar. Estos animalitos tan simpáticos y adorables no temen al hombre, por lo que se acercan con frecuencia y gran curiosidad a las personas que aparecen por la isla.

Se han tenido que poner medidas para proteger a los quokkas, así, está penado con multa de entre 300 y 2.000 dólares australianos el intentar coger o apresar a uno de estos animalitos. Por supuesto darles comida también está prohibido, pues esto podría cambiar sus hábitos alimenticios y su comportamiento.

 

 

Desde el 2013, estos pequeños son conocidos como los animales más felices del mundo porque son increíblemente adorables, tan carismáticos y amistosos, juguetones, simpáticos, amigables con el hombre al que se acercan sin miedo, con esa carita tan simpática y adorable, y que no huyen de las cámaras sino que parecen posar… ¿no se merecen tener una película propia? Yo creo que si  :D

 

Comment on this post